‘VENIMOS A OFRECER, NO A PEDIR’…LUIS NIÑO DE RIVERA

Los objetivos de la Asociación de Bancos de México (ABM) están perfectamente alineados con los que tiene la presente administración federal, sobre todo en los términos de inclusión financiera y reducción de uso efectivo para disminuir la corrupción. Y para el cumplimiento de esas metas el gremio de los banqueros no pedirá nada, al contrario, irá a ofrecer, aseguró Luis Niño de Rivera.

Vamos a ofrecer no a pedir, y vamos a ofrecer encargarnos de llevar los servicios financieros. Ya hay la tecnología para hacerlo. Y si no hay carreteras, pues nos ponemos de acuerdo para que el municipio y el estado y el gobierno federal lo hagan, pero en lo que lo hacen nosotros ponemos la tecnología y el financiamiento”, dijo el nuevo presidente de la ABM.

En entrevista, en el marco de la reciente Convención Bancaria, detalló que tradicionalmente la Asociación de Bancos de México ha sido reactiva a los problemas o propuestas que surgen en el país, pero que a partir de ahora será más extrovertida y propositiva.

Seremos mucho más propositivos, más extrovertidos, la ABM tradicionalmente ha sido muy introvertida, más reactiva que propositiva. Esto es, que reacciona siempre muy bien, con mucha inteligencia y mucho cuidado a los planteamientos de terceros, ya sea regulatorios, legislativos o del usuario y consumidor de los servicios bancarios. Ahora tenemos nosotros que ser los que hagamos las propuestas porque tenemos una idea clara que la banca hace muchas cosas muy positivas para el país”.

Si bien, reconoció que hablar y ser extrovertido siempre tiene riesgos, la banca necesita ser más abierta, tener más comunicación porque hay muchas cosas que hace la industria por el bien del país y no se comunica.

INCLUSIÓN

El nuevo presidente de los banqueros se comprometió a trabajar de la mano con el gobierno para impulsar una agenda común en términos de inclusión financiera y bancarización, ya que actualmente 53% de los adultos no tienen una cuenta de ahorro o de inversión y 69% de las personas no tienen un crédito.

El primer reto es que hagamos mucho más amplio el alcance de la banca para que llegue a todos ellos”, dijo Luis Niño de Rivera al respecto.

Agregó que la ABM también trabajará para aumentar la cobertura que tiene la banca en los municipios del país, ya que de los 2 mil 500 que hay, en más de 500 no se tiene presencia de ningún banco. 

Tenemos 549 municipios en el país que no tienen servicios financieros, 500 de ellos en el sureste, que no es de extrañar. El reto de la banca es llegar ahí. Antes no lo podíamos hacer porque montar una sucursal era impagable en un lugar remoto, sin comunicación, sin acceso terrestre. No se podía. Pero hoy la tecnología nos permite hacerlo”.

MODELO DIGITAL

El otro reto, que tiene la banca de frente, es la transición a los productos y servicios digitales, tema en el que si bien van avanzados, se requiere de inversiones y actualizaciones constantes.

Estamos transitando del mundo analógico al mundo digital. Y el mundo digital tiene ventajas enormes y retos enormes. Primero la inversión que se necesita en sistemas es muy alta. Segundo, el estandarizar ciertos procesos, para que todos podamos operar juntos, también es un reto grande y eso lo tenemos que coordinar con Banco de México, que es el dueño del Sistema Electrónico de Pagos Interbancarios. Todo ese trabajo, que es el que nos va a llevar a que el Código Digital (CoDi) sea universal es algo muy intenso que tenemos que acabar desarrollando este mismo año”, finalizó.

Buscarán “cancha pareja”

Entre los objetivos de la ABM, durante la gestión de Luis Niño de Rivera, estará impulsar con las autoridades del gobierno federal una regulación diferenciada para los participantes del sector financiero, que distinga por tamaño y tipo de negocio.

En entrevista, el presidente de la ABM aseguró que este factor ayudará a robustecer el sistema financiero e impulsar la inclusión financiera, en línea con los objetivos de bancarización del gobierno federal y de la propia industria.

Tenemos que empezar por pensar qué regulación tenemos y por qué tenemos que hablar de regulación asimétrica”.

Recordó que la crisis del 2008 llevó hasta Basilea la necesidad de crear una regulación diferenciada para los bancos grandes, de riesgo sistémico. A partir de ahí se elevaron los estándares de capitalización, de reservas, de liquidez.

Sin embargo, en su aplicación en México, se aplicaron los mismos criterios para bancos de riesgo sistémico y para pequeños o medianos bancos, generando una carga regulatoria mucho más pesada que les impide competir porque “la cancha está desnivelada”.

Con regulación asimétrica nivelamos esa cancha. Estamos trabajando en eso, hemos ya discutido con la Secretaría de Hacienda, con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, con el propio Banco de México y estamos construyendo esos temas”, recalcó.

Agregó que en este tema, contrario a lo que pudiera pensarse, tanto bancos grandes como pequeños están de acuerdo en una regulación diferenciada.

Los grandes bancos están claros que sí hay que hacerlo, porque entienden, viven de lo mismo. Ahora, lo que tenemos que hacer para que eso funcione bien es no crear una situación donde se baje el estándar de capital o se baje la prevención de lavado de dinero o la liquidez de los bancos de tamaño mediano y pequeño. Hay que mantenerlos fuertes en ese contexto, pero menos pesados en el costo regulatorio”.

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